Destrucción
El SAE lleva a cabo la destrucción de los bienes en los casos que establezca el Reglamento y las disposiciones que regulen los bienes de que se trate, atendiendo las disposiciones de seguridad, salud, protección al medio ambiente y demás que resulten aplicables. Se consideran como bienes respecto de los cuales el SAE podrá proceder a su destrucción los siguientes:
I.- Bienes decomisados o abandonados relacionados con la comisión de delitos de propiedad industrial o derechos de autor;
II.- Bienes que por su estado de conservación no se les pueda dar otro destino;
III.- Objetos, productos o sustancias que se encuentren en evidente estado de descomposición, hagan aptos para ser consumidos o que puedan resultar nocivos para la salud de las personas. En estos casos, deberá darse intervención inmediata a las autoridades sanitarias para que, dentro del ámbito de sus atribuciones, autoricen la destrucción de este tipo de bienes;
IV.- Productos o subproductos de flora y fauna silvestre o productos forestales, plagados o que tengan alguna enfermedad que impida su aprovechamiento, así como bienes o residuos peligrosos, cuando exista riesgo inminente de desequilibrio ecológico o casos de contaminación con repercusiones peligrosas para los ecosistemas o la salud pública. En estos casos, deberá solicitarse la intervención de la autoridad competente, y
V.- Todos aquellos bienes, que las entidades transferentes pongan a su disposición para su destrucción.